
Frente a un sistema tan injusto como el centralismo que todo se lo lleva hacia la “Capital”, lo lógico sería que Manabí y Guayas se unan. ¿A dónde se han llevado el control del aeropuerto de Manta?; a la misma ciudad a donde se llevarán el de Guayaquil si es que gana el Sí; es decir a Quito, así lo estipula el Art. 261 literal. ¿A dónde se llevarán la Asamblea que funcionaba en Montecristi?; no a Guayaquil, sino a Quito, así lo establece el Art. 118. ¿Quién resulta más conveniente como aliado político para conseguir la autonomía por la que se pronunció Manabí en el año 2000, Moncayo o Nebot?; la respuesta la encontramos en la simpatía que ha declarado tener Paco Moncayo por el proyecto de Constitución, porque dizque “es un avance en cuestiones de autonomía”, cuando basta saber leer para entender todo lo contrario, el Art. 261 se reserva 12 competencias como exclusivas del Gobierno central, cuando la actual constitución sólo contempla 3. Qué hipocresía!. Más pinche aquí






